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Posterior Tibial Slope Is Not Correlated With Meniscal Tears in Anterior Cruciate Ligament Reconstruction – Arthroscopy, Sports Medicine, and Rehabilitation
El conocimiento sobre la importancia de la pendiente tibial posterior sigue evolucionando. Consulta este reciente artículo de ASMR que evalúa si afecta a las tasas de patología meniscal en pacientes con rotura del LCA.
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— Arthroscopy Journal (@ArthroscopyJ) October 27, 2025
Introducción
Las roturas meniscales son lesiones frecuentes asociadas a la ruptura del ligamento cruzado anterior (LCA), con potencial de generar degeneración articular temprana y osteoartritis. Factores como el sexo masculino, la edad avanzada, el índice de masa corporal elevado y la práctica de deportes de pivote se han relacionado con estas lesiones. Sin embargo, la influencia del ángulo de pendiente tibial posterior (PTS, Posterior Tibial Slope) sobre la aparición y localización de las roturas meniscales continúa siendo motivo de debate. Algunos estudios han sugerido que un PTS elevado incrementa el riesgo de desgarros en las raíces meniscales medial o lateral debido a mayores fuerzas de cizalla y compresión. Este estudio buscó determinar la correlación entre la PTS y la presencia, severidad y localización de las lesiones meniscales en pacientes sometidos a reconstrucción del LCA (ACLR).
Métodos
Se realizó un estudio retrospectivo observacional unicéntrico que incluyó 749 pacientes (127 mujeres, 622 hombres) intervenidos quirúrgicamente por ruptura aislada del LCA entre 2018 y 2021. Se excluyeron casos con lesiones multiligamentarias o artrosis.
La pendiente tibial posterior fue medida en radiografías laterales mediante el eje anatómico proximal tibial y la tangente del platillo tibial medial. Dos radiólogos independientes realizaron las mediciones, y un cirujano senior revisó las grabaciones artroscópicas para clasificar las lesiones meniscales por localización (cuerno anterior, cuerpo, cuerno posterior), zona vascular (roja, rojo-blanca, blanca), tipo (vertical, radial, oblicua, compleja, asa de balde, etc.) y tratamiento (reparación, meniscectomía o raspado).
El análisis estadístico se realizó con SPSS v28, utilizando pruebas t, ANOVA y regresión lineal múltiple, considerando un valor de p < 0.05 como significativo.
Resultados
La edad media fue de 26.7 ± 8.2 años. El tipo de injerto más utilizado fue hueso-tendón rotuliano-hueso (659 casos). Se encontraron roturas meniscales concomitantes en 361 pacientes (48.2%), de las cuales el 50.7% fueron mediales, el 31.9% laterales y el 17.4% bilaterales.
El promedio de pendiente tibial posterior fue 12.2° ± 3.4. No se halló correlación significativa entre la PTS y la presencia global de lesiones meniscales (p = 0.8). Sin embargo, se observó una asociación significativa entre una PTS aumentada y las roturas del cuerpo del menisco lateral (p = 0.023).
La localización predominante de las lesiones mediales fue el cuerno posterior (54%) y la del menisco lateral, el cuerpo (50%). En cuanto al tipo de desgarro, las lesiones verticales y oblicuas fueron las más frecuentes.
Discusión
El estudio demuestra que una pendiente tibial posterior elevada no predice de manera confiable la presencia de lesiones meniscales en pacientes con ruptura del LCA. A diferencia de investigaciones previas que asociaban un PTS pronunciado con mayor riesgo de lesiones meniscales posteriores, los resultados actuales sugieren que el efecto de la PTS puede limitarse a un subgrupo anatómico —el cuerpo del menisco lateral—.
La disparidad entre estudios previos puede explicarse por diferencias en el tamaño muestral, la metodología de medición (radiografía vs. RMN) y el análisis estadístico. Además, factores como lesiones meniscales preexistentes, laxitud ligamentaria o el tiempo de evolución del desgarro del LCA podrían actuar como variables de confusión.
Limitaciones
Entre las principales limitaciones destacan el diseño retrospectivo unicéntrico, la posibilidad de lesiones meniscales asintomáticas previas no documentadas, y la subdivisión de grupos con escaso número de casos, lo que aumenta el riesgo de error tipo II. No se consideraron variables como la laxitud ligamentaria o la cronicidad de la lesión.
Conclusiones
Una mayor pendiente tibial posterior no se asocia con la presencia global de roturas meniscales en pacientes sometidos a reconstrucción del LCA. Sin embargo, cuando existen lesiones meniscales en rodillas con PTS elevada, éstas afectan principalmente al cuerpo del menisco lateral. Se recomienda realizar estudios multicéntricos y prospectivos para confirmar estos hallazgos y definir el papel biomecánico del PTS en las lesiones meniscales.
Palabras clave
Pendiente tibial posterior; reconstrucción del ligamento cruzado anterior; rotura meniscal; menisco lateral; rodilla; biomecánica articular.
Frase clave
El aumento de la pendiente tibial posterior no predice roturas meniscales en lesiones de LCA, aunque las rodillas con PTS elevada muestran más desgarros en el cuerpo del menisco lateral.
El Alam A, El Khoury T, Ghanimeh J, Otayek J, Semaan S, Salameh P, Khoury A. Posterior Tibial Slope Is Not Correlated With Meniscal Tears in Anterior Cruciate Ligament Reconstruction. Arthrosc Sports Med Rehabil. 2025 Mar 13;7(3):101114. doi: 10.1016/j.asmr.2025.101114. PMID: 40692912; PMCID: PMC12276533.
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